La creciente tensión entre EE.UU. e Irán

El ataque efectuado por los Estados Unidos contra el general iraní y el número dos de la milicia chií complica las relaciones diplomáticas entre estos dos países. 

 

Ismael Zhu Zhou
Bagdad. 03/01/2020

La Casa Blanca y el Pentágono han confirmado que el ataque con drones ocurrido en el aeropuerto de Bagdad fue ordenado por Donald Trump y que tiene un “carácter preventivo”. La operación, efectuada en la madrugada del viernes, ha dejado al menos 8 muertos, dos de nacionalidad iraní.

A través de unos tuits, la Casa Blanca defiende que “el ejército estadounidense ha tomado una acción defensiva decisiva para proteger al personal estadounidense en el extranjero” y que “el general Soleimani desarrollaba activamente planes para atacar a los diplomáticos y miembros de los servicios de EE.UU. en Irak y en toda la región.”


El presidente de los EE.UU., tras el incidente, publicó un tuit con la bandera de su país:


Esta escalada del conflicto, empezó con la muerte de un contratista americano en un ataque con cohetes en la base militar de Kirkuk, que alberga tropas de la coalición contra el Estado Islámico. Además de la baja, un número indeterminado de soldados de distintas nacionalidades fueron heridos. Washington culpó a grupos paramilitares chiitas apoyados por el Gobierno de Irán.

Tras el atentado, EE.UU. bombardeó tres bases de Hashid al Shaabi en Iraq y dos en Siria, dejando al menos 24 muertos. Según el Pentágono, los ataques aéreos perpetrados contra esta milicia chií eran de “carácter defensivo”.

Como consecuencia de esto, miles de miembros de las milicias respaldadas por Irán y sus partidarios enfilaron el camino hasta la embajada estadounidense en Bagdad. Los manifestantes prendieron fuego a las murallas del complejo y destruyeron el sistema de videovigilancia con palos y piedras. El personal de seguridad estadounidense lanzó gas lacrimógeno y granadas aturdidoras, unidos a las fuerzas especiales iraquíes que intentaron contener el asalto.
El asesinato del general, considerado como el segundo hombre más poderoso del país, solo por detrás del ayatolá Ali Jamenei, ha provocado numerosas reacciones por parte de la política mundial. El líder supremo de Irán ha amenazado a los EE.UU. con una “dura venganza”.
“Su fallecimiento no detendrá su misión, pero los criminales que han manchado sus manos con la sangre del general Soleimani y de otros mártires en el ataque deben esperar una dura venganza”, agregó Jameneí.

Además, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Javad Zarif, acusa al país americano de “terrorismo internacional” y del asesinato de “la fuerza más efectiva contra el Estado Islámico, Al Nusrah y Al Qaeda”.



Rusia condena el asesinato del general y pronostica una subida de tensión en Oriente Medio. "El asesinato de Soleimani como resultado de un bombardeo en las afueras de Bagdad lo vemos como un paso aventurero que conducirá a un aumento de la tensión en toda la región", informó la Cancillería en un comunicado.

El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Geng Shuang, insta a todas las partes y en especial a Estados Unidos, a mantener la calma para evitar una escalada del conflicto.

Israel, por su parte, toma medidas preventivas en caso de una represalia en su contra. Ha reforzado la seguridad en embajadas y delegaciones en todo el mundo y ha cerrado el Monte Hermón por ser un posible objetivo.

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, “aboga por una desescalada en el Golfo” e insiste en que es un momento en el que “los líderes deben mostrar máxima contención”.“El mundo no puede permitirse otra guerra en el Golfo”.

El presidente del Consejo Europeo, el belga Charles Michel, ha dicho en un comunicado que “el ciclo de violencia, provocaciones y represalias en Irak debe detenerse” y “se debe evitar una mayor escalada a toda costa”.


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